En
1999, la sonda Mars Climate Orbiter que costo 125 millones de dolares hizo un viaje a Marte para
investigar su atmósfera. La nave espacial se aproximó a Marte en
septiembre, pero inesperadamente se perdió el contacto entre la sonda y el
personal en la Tierra. Las investigaciones demostraron que la sonda se
había aproximado a Marte a una altitud mucho más baja que la planeada.
En lugar de pasar a 147 km (87 millas) por encima de la superficie
marciana, los datos recabados indicaron que Mars seguía una trayectoria
que la llevaría a tan sólo 57 km (35 millas) de la superficie. Qué creen
qué pasó? ¡La nave espacial se quemó en la atmósfera de Marte! ¿Cómo
pudo suceder esto? Las investigaciones indican que el fracaso se debió
primordialmente a un problema con la
conversión de unidades.
Según los datos la NASA, en
la construcción, programación de los sistemas de navegación y lanzamiento de la sonda
espacial participaron varias empresas. En concreto la
Lockheed Martin Astronautics
de Denver fue la encargado de diseñar y construir la sonda espacial, mientras que la
Jet
Propulsion Laboratory de Pasadena fue la encargado de programar los sistemas de
navegación de la sonda. Pero resulta que los dos laboratorios no trabajan de la misma
manera, el primero de ellos realiza sus medidas y proporciona sus datos con el sistema
anglosajón de unidades (pies, millas, libras, ....) mientras que el segundo utiliza el
Sistema
Internacional de unidades (metros, kilómetros, kilogramos, ...). Así parece que el
primero de ellos realizó los cálculos correctamente utilizando el sistema anglosajón y
los envío al segundo, pero los datos que proporcionó iban sin especificar las unidades
de medida utilizadas (¡grave error!), de tal forma que el segundo laboratorio utilizó
los datos numéricos que recibió pero los interpretó como si estuvieran medidos en
unidades del
Sistema Internacional. El resultado fue que los ordenadores de la nave
realizaron los cálculos de aproximación a Marte de una forma errónea, por lo que la
nave quedó en una órbita equivocada que provocó la caída sobre el planeta y su
destrucción al chocar con la atmósfera marciana.
No es el único caso, también un avión de Air Canada
en 1983 se quedó sin combustible en pleno vuelo ya que cargaron 22,300
libras de combustible en lugar de 22,300 kg que se requerían, como una
libra tiene una masa de 0.45 kg, el avión llevaba menos de la mitad del
combustible necesario.
Estos incidentes destacan la importancia de
emplear las unidades adecuadas, de efectuar correctamente las
conversiones de unidades y de trabajar con un mismo sistema de unidades